

Análisis
El Xiaomi Redmi Note 15 Pro 5G es uno de esos móviles «todoterreno» que Xiaomi sabe hacer bien. Estamos hablando de un dispositivo con procesador MediaTek Dimensity 7400-Ultra, que no es el más potente del mercado pero maneja todo lo cotidiano sin problemas: redes sociales, vídeos, gaming casual.
Lo que más destaca aquí es esa pantalla AMOLED de 6,83" a resolución 1.5K. Es enorme, vívida, con negros profundos y colores bien saturados. Viniendo de un LCD, la diferencia es abismal. Para ver contenido multimedia es una gozada.
Hablemos de RAM y almacenamiento: 12GB y 512GB están muy bien para el rango de precio. No deberías tener problema de fluidez ni espacio. La cámara de 200MP suena espectacular en el papel, pero aquí viene la pega: los megapíxeles no lo son todo. Xiaomi hace un buen trabajo con el procesamiento, pero no esperes milagros en condiciones de poca luz frente a flagships.
La batería de 6580 mAh es generosa. Lógicamente, no llegará a los tres días, pero un día y medio o dos sin apuros es realista.
Pegas: falta el cargador en la caja, eso duele. El Dimensity 7400 se queda algo corto si eres muy exigente con gaming pesado. Y, siendo honesto, MIUI a veces es pesada con notificaciones.
Al precio actual, 297€ es una compra sensata si buscas pantalla OLED, almacenamiento decente y batería sin gastarte 400€. No es perfecto, pero por menos de 300 pavos, está muy bien.