

Análisis
La Tefal Duetto es una de esas sartenes que aparecen constantemente en recomendaciones de electrodomésticos porque hace bien su trabajo sin complicaciones. Estamos hablando de una sartén de 32cm con cuerpo de acero inoxidable y fondo reforzado, preparada para inducción, halógeno, gas y vitrocerámica.
Lo más práctico es el indicador Thermo. Es ese pequeño circulito que cambia de color cuando la sartén alcanza la temperatura óptima. Parece cosa de poco, pero hace la cocina más sencilla, especialmente si no tienes experiencia o simplemente prefieres no estar pendiente. El revestimiento antiadherente Tefal es decente: aguanta bien con cuidados normales, aunque como todas las sartenes de esta gama, irá perdiéndose con el tiempo. No esperes que dure diez años como una sartén de hierro, pero dos o tres años de uso intenso sin problemas es lo normal.
El tamaño de 32cm es bastante versátil, sirve tanto para hacer tortillas, huevos o algo de carne como para saltear verduras con soltura. El grosor del material es adecuado: calor uniforme sin hotspots evidentes. Que sea apta para lavavajillas suma puntos en practicidad, aunque honestamente, con un poco de agua y jabón se lava en un segundo.
Como pegas: no es profesional ni está diseñada para cocina de restaurante. Si cocinas muy a menudo y a fuego fuerte, verás que el antiadherente se va antes. Tampoco es la más ligera si buscas algo para manejar cómodamente con una mano.
A 28€ está bien posicionada. Es inferior a marcas premium como All-Clad o Le Creuset, pero muy por encima de lo barato. Para una cocina casera normal, merece la pena.