

Análisis
El Oral-B iO 2 es un cepillo eléctrico sólido que ocupa un punto intermedio interesante en el catálogo de Braun. Estamos hablando de un dispositivo con tecnología de micro-oscilaciones (8.800 oscilaciones por minuto), que es la base de la efectividad de estos cepillos para eliminar placa y llegar a espacios de difícil acceso.
Lo que más me gusta es su equilibrio: tiene lo esencial sin tirar el dinero en funciones que no necesitarás. Incluye 3 modos de cepillado (limpieza, suave y masaje de encías), un sensor de presión que alerta si cepillas demasiado fuerte, y temporizador de 2 minutos para mantener el tiempo recomendado. Viene con un estuche de viaje, lo que si viajas con frecuencia es una ventaja clara.
La batería dura unos 10 días en uso normal (depende del modo), y recarga con USB, lo que lo hace versátil para llevarlo. El diseño es limpio, el tamaño cómodo de sostener, y el cabezal se cambia fácilmente.
Las pegas: no tiene Bluetooth como versiones superiores (iO 3 o iO 4), así que sin app de control ni análisis de cepillado. También, si buscas un masaje gingival potente, los modos de este modelo son más básicos. Para adolescentes o familias que buscan un upgrade desde un cepillo manual, va perfecto. Si tienes encías sensibles o periodontitis, quizá quieras mirar el iO 3.
Al precio actual (36% menos) es una compra sólida. Braun fabrica cepillos duraderos, los cabezales de repuesto son accesibles, y cumple su función sin complicaciones. Merece la pena si buscas calidad de marca sin excesos tecnológicos.